
Bueno este fue mi primer trabajo, cuando empecé tomarle el gusto a escribir, disfruten de este cuento corto.
"Quien es aquel que vaga por el mundo recogiendo a aquellos, que les llego la hora . . . aquel que vagara por la eternidad del tiempo . . . solo para cumplir la tarea que Dios le dio. . . "
Bienvenidos amigos y ojala disfruten la historia de mi vida, era una noche del mes de Noviembre del año 1552, como todas las noches desde hacia ya 45 años, caminaba por el cementerio, viendo que no hubiera saqueos en las tumbas, ni en los mausoleos, yo solo era un modesto velador del cementerio, mi trabajo duraba desde de la noche hasta la mañana. ¿Donde están mis modales? Mi nombre es Valerius, tengo ya alrededor de. . . dejare que juzguen eso ustedes.
En donde estaba o si, aquella noche en el cementerio me encontraba caminando cuando vi algo que nunca había visto en toda mi vida, una silueta caminando en el cementerio a esas horas de la noche, mi primera reacción fue pensar, "la neblina esta muy densa esta noche, debe de ser una sombra de un árbol probablemente" esa idea se desvaneció con la neblina misma cuando vi que la silueta se movía a través de las tumbas, como si buscara algo que se le hubiera perdido. Y allí estaba efectivamente bajo mis pies, un pedazo de papel, no era mayor que muchas hojas que hubiera visto, pero tenia un nombre escrito:
-----------------------------------------Carlos Alexus di Mardi-----------------------------
En ese momento al ver el nombre pensé" Carlos "el viejo" ya debe de tener al menos 80 años, es casi un cuerpo decrépito", al tener el pedazo de papel pensé que la silueta lo estaba buscando, y tomaba un atajo para llegar a su casa cruzando el cementerio, así que le hable a la misteriosa silueta. "¡hey tu!. Creo que este pedazo de papel es tuyo." La silueta se aproximo a mi, y note que estaba usando capucha, una figura alta, no podía ver su rostro, pero eso no importaba, solo tomo su papel y dijo con una vez seca y fría como el viento helado de invierno " Gracias, tenga una buena noche Valerius"
La figura se retiro y yo me quede helado como una lapida del cementerio pensando "¿Cómo demonios el sabia mi nombre sin que yo se lo hubiera dicho?" , olvide el detalle y continué mi tarea hasta el amanecer, cual fue mi sorpresa al escuchar al anunciador de las noticias del pueblo gritando a todo pulmón, ¡Carlos "El viejo" esta muerto, falleció esta misma mañana!. Me quede helado contemplando la posibilidad, de que aquel hombre al que yo mismo vi en la noche, hubiera sido un asesino.
Igual , el día en el pueblo siguió con tranquilidad, en mi mente solo había desastre, puesto que el jefe del cementerio rehusaba a pagarme, diciendo "No mereces el pago de la otra noche, escuche rumores que una figura del cementerio salio a visitar a Carlos "el viejo", y tu eras el único que estaba en el cementerio. Tu sabes que no te pagare si no te quedas toda la noche en el cementerio, cualquiera podría dañar las tumbas si te vas, así que no hay pago de esta noche".
Estaba molesto, pensando que por culpa de un sujeto en capucha me dijeran que no recibiría mi paga, viendo hacia afuera me di cuenta que se acercaba la noche y con eso la hora para mi trabajo llegaba, me moje la cara y vi mi reflejo en el agua, a mi edad ya tenia todos los cabellos canosos, me había conservado bien, aun podía hacer tareas pesadas a pesar de mi edad, yo y Carlos eramos los mas ancianos del pueblo, el que el hubiera fallecido quería decir que yo era el mas viejo.
En fin, fui al cementerio a ocupar mi posición de siempre, ninguna, solamente caminar por el cementerio , vigilando las tumbas y los mausoleos, las sombras de las tumbas combinadas con la de los mausoleos y la densa neblina de las noches de Noviembre, causaba que uno viera figuras aterradoras en la noche, muchas veces perdía mi tiempo observando las sombras, pensando si les podría encontrar una forma que me pareciera similar a la gente de la aldea o algún árbol, en fin el cementerio seguía siendo un cementerio por mas que quisiera imaginar lo contrario.
Perdía el tiempo cuando volví a ver a la silueta de la noche anterior, esta vez se acerco a mi, me di cuenta que por algún motivo la neblina no lo envolvía, como si la misma le tuviera terror, me vio directo a los ojos, aunque yo no pude ver ningún rasgo de su cara y me mostró su papel de nuevo, esta vez mi nombre estaba escrito, pero no en la misma manera que el día anterior, si no en color rojo, como el rojo de la sangre, y con su fría voz me hablo.
-Felicidades, eres a quien estaba buscando.
-A que se refiere.
-Yo ya estoy cansado de mi trabajo, y usted también, que le parecería cambiar su trabajo con el mio.
-Bueno me parece bien
-Entonces tome este papel y este reloj.
El reloj era un reloj de arena, y una vez que lo tome me sentí débil, como si todo mi cuerpo dejara de funcionar, y allí me di cuenta de la cara de mi visitante, era huesuda, pero empezaba a formar carne en esos huesos, se veía cada vez mas joven, pero yo empezaba a perder toda mi carne, solo distinguía huesos, y capte quien era aquel, la muerte. . .
-Gracias Valerius, desde ahora seras la parca, el reloj te dirá el tiempo de vida de las personas, en cuanto al papel, los nombres de la gente que debe morir aparecerán, supongo que eso seria todo.
-Pero. . . yo no quiero ser la parca. . .
-Lo siento Valerius, trato hecho jamas deshecho, además yo ya me aburrí del trabajo, ten una larga vida. . .
En cuanto dijo eso, sentí como abandonaba mi cuerpo, como me volvía un ser que no podía tocar nada, entendí al fin lo que ese hombre planeaba, cumplió su trabajo para matar a Carlos, pero a mi no me mato, conocía mi desesperación y la aprovecho. . .
-455 años después.
He visto imperios caer, gente morir, vi morir a cada ser que tenia relación conmigo, para el mundo solo soy una ilusión, pero siempre les doy una visita a cada persona, ya me estoy cansando de este trabajo, es hora de que otra sufra el mayor peso de todos, el peso de la inmortalidad. . . el peso de ser el recolector de las almas. . .

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